Realizar una escapada en barca por un río es raro. Visitar las Gargantas del río Tarn en barca es optar por la herramienta más adaptada al descubrimiento de un cañón, pero aquí, se trata de mucho más…
Hace ciento cincuenta años, los primeros turistas exploradores solicitaron a los habitantes de la zona la autorización para poder subir a las barcas e ir aún más lejos. Realizar el descenso del río hasta los grandes acantilados (los estrechos) que tan sólo podemos ver desde la barca. Este fue el nacimiento del descenso en barca turística.